
Por Santiago Melo
16 de septiembre de 2026El Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG) ha incorporado la primera plataforma de transcriptómica espacial 3D instalada en España, una tecnología que permite estudiar la actividad genética de las células manteniendo la organización tridimensional original de los tejidos. El sistema, denominado Pyxa y desarrollado por Stellaromics, es además el tercero de este tipo instalado en Europa.
A diferencia de las tecnologías anteriores de genómica espacial, esta plataforma puede trabajar con muestras de tejido hasta 20 veces más gruesas. Esto permite analizar tumores primarios, metástasis y tejido sano conservando mejor la estructura en la que se encuentran las células y, con ello, estudiar de forma más precisa cómo su posición y su entorno condicionan su comportamiento.
La principal novedad es que los investigadores pueden observar las células en tres dimensiones dentro del tejido y analizar qué genes están activos en cada zona. De esta forma, se añade una capa de información que hasta ahora era difícil de obtener y que puede ayudar a comprender mejor cómo funcionan los órganos y cómo aparecen o progresan determinadas enfermedades.
La herramienta permitirá realizar estudios de transcriptómica espacial, centrados en los mensajes de ARN que contienen las instrucciones de las células, y también de translatómica espacial, que analiza cómo esas instrucciones terminan convirtiéndose en proteínas. El objetivo es reconstruir con mayor detalle los procesos que tienen lugar dentro de los tejidos.
La doctora Anna Pascual Reguant, responsable del Equipo de Genómica Espacial del CNAG, explica que esta tecnología permitirá observar el desarrollo de los tumores en un contexto mucho más próximo a la realidad. “Con esta tecnología innovadora, nos hemos puesto nuestras gafas 3D para obtener una visión privilegiada del desarrollo de un tumor en un contexto mucho más cercano a la realidad”, ha señalado.
El primer proyecto que utilizará esta plataforma ya está en marcha y se centrará en el cáncer colorrectal. Los investigadores estudiarán cómo se organizan y se comportan las células tumorales dentro del tejido con el objetivo de conocer mejor los mecanismos que intervienen en la progresión de la enfermedad.
Además del cáncer, esta tecnología podrá aplicarse al estudio de trastornos del sistema inmunitario, enfermedades inflamatorias crónicas y otras patologías complejas. La información obtenida podría ayudar a identificar nuevos biomarcadores y, a largo plazo, contribuir al desarrollo de tratamientos más personalizados.
La plataforma ha supuesto una inversión cercana a los 500.000 euros y ha sido financiada con fondos NextGeneration EU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Su instalación en el CNAG permitirá que hospitales y centros de investigación de toda España puedan acceder a esta nueva capacidad de análisis genómico.